Estamos atentos siempre y en todo lugar
Mientras que el principio "Desarrollo de valores" describe lo que hacemos, el principio "Atención" responde a la pregunta acerca de cómo desarrollamos dichos valores, a saber, con atención. Esto implica ver en los cambios un reto para la propia evolución y participar activamente en el incesante proceso de transformaciones tecnológicas y sociales. Entre otras cosas, esto presupone detectar a tiempo los cambios en el propio entorno de la empresa. Por esa razón, en WITTENSTEIN estamos atentos siempre y en todo lugar.
Estar atento significa estar alerta, vigilante y esforzarse en prestar una amplia atención a todos los fenómenos. Percibimos señales débiles y no las ignoramos, sino que les concedemos su espacio. Por esa razón nos ponemos el menor número posible de limitaciones y restricciones. La atención es una mentalidad que marca e impregna toda la vida. Solamente si estamos atentos estamos en situación de reconocer a tiempo las oportunidades que se ofrecen, pero también los riesgos inminentes, y aprovechar rápidamente las unas o minimizar los otros.
Atención significa también no dormirse en los laureles en los buenos tiempos, cuando el negocio prospera, y conformarse con lo alcanzado, sino trabajar y preocuparse intensamente por el futuro. Aquí es necesaria la autorreflexión, es decir, cuestionarse críticamente una y otra vez para no caer en la dependencia del camino recorrido.